Herederas de Salomé: un tributo del ISFODOSU al vivo legado de la insigne educadora y poeta

por Rafael Paulino
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Como una forma de rendir tributo a la ilustre educadora y poeta, Salomé Ureña de Henríquez, el ISFODOSU celebró el conversatorio: Herederas de Salomé, que contó con la participación de bisnietas de Salomé que visitaron la institución y el país, así como de intelectuales conocedores de su vida y sus obras.

El panel estuvo encabezado por la rectora del Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña, ISFODOSU, Dra. Nurys González; con la participación de las bisnietas de Salomé, señoras Armantina y Guadalupe Henríquez Rodríguez-Cáceres; así como su prima, Dra. Ena Rosa Henríquez Portuondo.

También formó parte del conversatorio el bibliógrafo Miguel Collado, el historiador y coordinador de Ciencias Sociales del recinto en Santo Domingo, Félix Evaristo Mejía, FEM, Dr. Raymundo González y la directora general del Libro y la Lectura del Ministerio de Cultura, la escritora Ángela Hernández.

La rectora del ISFODOSU ofreció las palabras de bienvenida de la actividad, donde expresó el gran entusiasmo institucional al recibir a las descendientes de quien da nombre a esta casa de estudios, compartir el agradecimiento y valoración de los aportes realizados a la educación por la denominada madre de la poesía y la educación dominicana.

“Desde el momento en que supimos de la visita de Armantina y Guadalupe Henríquez, nietas de Max Henríquez Ureña y bisnietas de Salomé, sentimos un gran entusiasmo. Pensamos que era una magnífica ocasión para honrar el legado de esa madre de la poesía y de la educación moderna”, manifestó la rectora González.

De su lado, el bibliógrafo Miguel Collado hizo un resumen para contextualizar las ramificaciones y genealogías que durante casi 30 años ha realizado, a partir de las indagaciones de los cinco grupos familiares identificados de la prominente línea paterna de la literatura y cultura hispanoamericana: los Henríquez y Carvajal, Henríquez Ureña, Henríquez Lauransón, Henríquez Lombardo y Henríquez Lora.

“En sus escritos, nos cuenta Max, hijo de Salomé, que el apellido Henríquez es originario de España y Portugal. Llegó a la isla de Curazao en el siglo XVIII con David Henríquez, quien era un comerciante neerlandés, procedente de los Países Bajos y tuvo un hijo llamado Juan José Henríquez y éste, a su vez, procreó con Clemencia Altías a Noel Henríquez Altías, que nació en 1813 y es Noel quien trae a Santo Domingo en el siglo XIX el apellido Henríquez, siendo abuelo de Max”, dijo Collado.

El moderador del conversatorio, maestro Raymundo González refirió el ambiente como un océano de cultura y patria, al Salomé romper barreras y fronteras de su época e inició las intervenciones con la interrogante sobre los sentimientos experimentados por las descendientes en volver a la República Dominicana y el peso en llevar una herencia tan grande con ilustres personalidades que han formado parte esencial de la literatura del país.

“Cada vez que visito el país me lleno de nostalgia y alegría, porque pertenecer a estas raíces es un privilegio. Particularmente, los recuerdos invaden mi mente al pasar los veranos aquí. Mi abuelo Max fue un hombre serio y cariñoso y la manera en que cuidaba a su esposa Guarina era especial. Con mucho aprecio recuerdo su libro Hermano y Maestro”, dijo Armandita.

De su lado, Guadalupe mostró orgullo y admiración, relató las vivencias junto con sus primos, todos varones que tuvo de niña y adolescente y la búsqueda persistente del significado de la vida.

“Cuando visité por primera vez la estatua de Salomé, ahí encontré las respuestas. Debemos seguir su ejemplo, estudiarla en todos los sentidos y continuar su obra y legado”, afirmó Guadalupe.

Ambas hermanas emocionaron a los presentes cuando afirmaron: “Nosotras somos las descendientes, pero ustedes, los maestros y maestras son los verdaderos herederos de Salomé”.

Mientras que, la escritora Ángela Hernández, directora del Programa Libro y la Lectura del Ministerio de Cultura, refirió la importancia de que instituciones como el ISFODOSU mantengan viva la memoria de la maestra Salomé y conectó sus palabras con la relación que ésta tuvo con sus alumnas, apegada al conocimiento, influenciada por los filósofos estoicos, pero con una arraigada visión propia, denotada por el gran léxico, los poemas y las cartas que le caracterizaban.

“Defino a Salomé como una persona íntegra que con su poesía transmitía ideas fundacionales y su forma de pensar reflejaba el ideal de la política, el papel de la mujer en la educación, su ejercicio como madre, formadora en valores. Debemos verla de forma reflexiva y centrada. Es definitivamente la madre de la patria”, afirmó Ángela.

La Dra. Ena Rosa Henríquez Portuondo, nieta de Francisco Henríquez y Carvajal, sobrina-nieta de Max y prima de las descendientes, resaltó el amor de la enseñanza que tienen los egresados del ISFODOSU.

El cantautor Claudio Cohén hizo brotar lágrimas con una musicalización del poema “A Mi Pedro”, escrito por Salomé Ureña a su hijo Pedro Henríquez Ureña.

La actividad, coordinada por el Departamento de Difusión y Relaciones Públicas, transcurrió en el Auditorio Fuensanta Muñoz del Recinto FEM, contó con la presencia de directivos, docentes, estudiantes y personal administrativo del ISFODOSU. También, miembros de la comunidad académica disfrutaron virtualmente, a través del canal oficial de YouTube de ISFODOSU.

Finalizadas las intervenciones, los asistentes se trasladaron al busto de Salomé donde fueron tomadas varias fotografías.

RL

 

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