José Enmanuel Hernández Marte, egresado EMH: “Encontré en ISFODOSU un espacio que comparte mis valores y visión de la educación como herramienta de transformación social”

por Rafael Paulino
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Proveniente de la comunidad rural La Llanada, provincia La Vega, el joven egresado del recinto de ISFODOSU en Santo Domingo, Eugenio María de Hostos, EMH, desde pequeño tuvo carácter, valores y una visión clara de crecimiento. Te contamos más de él.

José tuvo una niñez llena de cambios, en una familia de escasos recursos que se preocupaba para que a él y sus hermanos no les faltaran las cosas esenciales. La separación de sus padres fue un momento difícil que puso a prueba su madurez, razón por la que se mudó con su padre a Santo Domingo.

“Conocí a los salesianos, entré al seminario para ser sacerdote, aunque la vida me hizo enamorarme e involucrarme en el extraordinario mundo de la educación. Cada paso en mi infancia fue un camino en el que Dios me permitió descubrir mi verdadera misión, ser docente”, dice Enmanuel.

Hernández se define como un hombre resiliente, innovador, apasionado por servir, con profundo compromiso hacia la educación y la formación integral de las personas.

La pedagogía salesiana y la figura del Padre Don Bosco fueron de gran inspiración para el joven y así convertirse en maestro. Un amigo le presentó el ISFODOSU, quedando maravillado de lo que encontró.

“Desde que llegué, sentí que era parte de la universidad: un ambiente cálido, lleno de aprendizaje y cercanía de los alumnos y el personal me hizo sentir en casa. Fue en ese momento que supe queq2 quería formar parte de esta universidad. porque encontré en ISFODOSU un espacio que comparte mis valores y visión de la educación como herramienta de transformación social”, dice José Enmnauel.

Eligió la licenciatura en Educación Física porque creció en un ambiente educativo y deportivo y descubrió que muchas comunidades carecen de una educación física de calidad, para desarrollar el cuerpo, la mente y los valores, ayudando a los estudiantes a alcanzar su máximo potencial.

Sus años de estudios en el recinto EMH no fueron fáciles. Trabajó en un Hogar de Niños, una escuela semi-pública, lleno de responsabilidades. La jornada laboral iniciaba a las cuatro de la tarde, justo cuando salía de la universidad, por lo que el tiempo para estudiar era muy limitado. Sus horas de repaso eran de noche, cuando los niños ya dormían o en cualquier momento libre que podía encontrar en el campus.

Emanuel califica esa etapa de su vida como dura, en la que aprendió a organizarse al máximo, con días de cansancio extremo, pero la disciplina y perseverancia le llevaron a obtener resultados académicos excelentes, fruto del esfuerzo y no de la suerte.

“Recuerdo que un profesor me dijo: “aquí no solo aprenderás a enseñar, aquí aprenderás a vivir la educación”. Esa frase me marcó y con el tiempo entendí que en ISFODOSU la formación no es solo académica, sino también humana”, cuenta Enmanuel.

Para Enmanuel, ser egresado del ISFODOSU, es un orgullo, por su ambiente de familiaridad, respeto y enseñanza única, lo cual, dice que se refleja en su trabajo.

José Enmanuel realizó un intercambio académico en Bogotá, Colombia, en la Universidad Pedagógica Nacional, UPN, que asegura marcaron su visión como educador. Para él, el ISFODOSU es la mejor universidad de pedagogía. Cuando dice en la calle que es egresado de allí, las personas reconocen la calidad de la formación y eso le llena de orgullo. Actualmente labora en el Centro Salesiano San Pedro Apóstol,

“Quiero seguir creciendo académicamente. Tengo en mente una maestría especializada en mi área para aportar más a mis estudiantes y a la educación en general. ISFODOSU es la mejor universidad a nivel pedagógico. Estudiar ahí es sentirse en familia y recibir una educación de excelencia”, afirma José.

Reside en Santo Domingo, tiene una hija, a quien considera una de sus mayores motivaciones para seguir avanzando como persona y profesional. En su tiempo libre practica baloncesto, fútbol y voleibol, toca guitarra, actividades que le ayudan a equilibrar su vida y mantenerse activo.

Ha realizado diplomados en Tecnología Aplicada a la Educación; Valora Ser, Intensivo en Inglés para Docentes en ISFODOSU, mientras que Cultura y Sociedad, Juego y Exploración Plástica, en la UPN, entre otros.

“Un buen educador es aquel que enseña con el corazón, que ve en cada estudiante un potencial único y que busca no solo transmitir conocimientos, sino también inspirar, guiar y motivar. Es quien entiende que su labor va más allá del aula y que su ejemplo puede cambiar vidas”, culmina el egresado.

RL

 

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