Nuestra egresada, Diana Pinales Castillo, culminó en 2015 su licenciatura en Educación Inicial, desde el recinto del Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña, ISFODOSU, en San Juan, Urania Montás, UM.
“Elegí estudiar Educación en ISFODOSU porque reconocía el prestigio de la institución, su compromiso con la excelencia académica y su misión de formar docentes capaces de transformar la sociedad a través de una educación de calidad. Más que obtener un título, buscaba prepararme para ejercer mi vocación con responsabilidad, innovación y sentido humano”, afirmó Pinales.
Para ella, la mejor opción fue Educación Inicial porque siempre ha creído que los primeros años de vida son la base sobre la cual se construye el desarrollo integral de cada ser humano y desde muy joven sintió una conexión especial con la infancia en esa etapa representa una enorme responsabilidad y, al mismo tiempo, un privilegio.
“Ser egresada del Recinto Urania Montás del ISFODOSU representa para mí un motivo de profundo orgullo y gratitud. Más que una institución de educación superior, fue el lugar donde fortalecí mi vocación, consolidé mis conocimientos y comprendí la gran responsabilidad que implica formar a otros desde la educación”, dijo.
Agregó que llevar el nombre del Recinto Urania Montás y de ISFODOSU como egresada es también un compromiso permanente con la calidad, la innovación y el servicio y que espera que su que mi recorrido profesional pueda motivar a las nuevas generaciones de estudiantes a ejercer la docencia con pasión, ética y la convicción de que la educación tiene el poder de transformar vidas y contribuir al desarrollo de nuestra sociedad.
Mi paso por el recinto estuvo marcado por docentes excepcionales que esculpieron la profesional que soy hoy. Recuerdo con especial cariño a la maestra Paula Matos, quien con su amor y empatía me devolvió la confianza en mis capacidades, y a la maestra Anexis Figuereo Santil, cuya firmeza y altas expectativas me impulsaron a dar siempre lo mejor de mí a través de su apoyo constante.
Asimismo, las maestras Magdalinda Soriano y María del Pilar dejaron huellas imborrables al creer en mi potencial antes de que yo misma pudiera verlo. Sus exigencias y visionarias palabras —como el recordatorio de buscar siempre la excelencia y la promesa de que me convertiría en una gran educadora— forjaron mi disciplina y son el faro que hoy guía mi ejercicio profesional.
A lo largo de su carrera, Pinales ha complementado su base académica con una rigurosa formación continua que supera los 150 programas, incluyendo una Maestría en Educación y múltiples especialidades enfocadas en la gestión, la lectoescritura y el trabajo con las familias.
Pinales ha sido galardonada con importantes distinciones nacionales y locales que avalan su compromiso con la excelencia educativa. Entre ellos destacan el premio de Mejor Maestra del País (REDUCA, 2021) y el de Tutora Estrella (EDUCA, 2021) por el acompañamiento docente durante la pandemia.
Asimismo, el Distrito Educativo 02-06 de San Juan reconoció de manera sostenida mis Buenas Prácticas en el Nivel Inicial y Primario (2017-2024). Mi labor transformadora y liderazgo comunitario también han sido distinguidos con los reconocimientos Docente Modelo (2019), Juventud que Inspira (2023), Maestra que Inspira (2023), y recientemente en 2026, La Chispa que Inspira y Panelista Destacada en el Congreso Aliados No Rivales.
«Mi mayor éxito no está en lo que logro, sino en las vidas que tengo el privilegio de tocar», afirmó Pinales, cuya filosofía se centra en concebir al educador como un agente empático que descubre y potencia el talento de cada estudiante.
Actualmente, además de su rol como docente universitaria en su alma máter ISFODOSU, se desempeña de manera exitosa en el sector privado como fundadora y directora del Colegio Aprender es Divertido y del instituto de formación continua que lleva su nombre.
Lo que más ama de la educación es el propósito de transformar vidas y ayudar a otros a descubrir su máximo potencial. Ya sea formando docentes, orientando familias o fortaleciendo instituciones, saber que inspira a alguien a alcanzar sus metas es mi mayor recompensa.
“A los jóvenes que desean ser docentes les diría que, si realmente sienten ese llamado, lo abracen con responsabilidad, pasión y compromiso. La docencia es una profesión que exige preparación permanente, sensibilidad humana y la convicción de que cada acción dentro y fuera del aula puede marcar la vida de una persona”, expresó.
EC






