Cristhofer de Jesús Ulloa Hernández, oriundo de Salcedo y estudiante de la Licenciatura en Ciencias Sociales para el Nivel Secundario en el recinto del ISFODOSU en Licey al Medio, Luis Napoleón Núñez Molina, LNNM, es un ejemplo de cómo el servicio y el compromiso social pueden ser el motor de una carrera profesional.
Ulloa Hernández reside en Licey Al Medio, Santiago, y define su camino hacia la docencia como un hallazgo inesperado.
«Mi motivación para estudiar educación surgió como quien encuentra un tesoro sin buscarlo. Fueron mis familiares quienes, al notar mi facilidad para enseñar y mi disposición para colaborar, me alentaron a considerar la docencia», explicó.
Esta revelación lo llevó a elegir ISFODOSU por su reconocida excelencia y calidad educativa y su plan de estudios que promueve el uso de las nuevas tecnologías, tras conocer el Recinto LNNM en una visita que realizó junto a sus compañeros mientras realizaba sus estudios secundarios en el Politécnico Bélgica Ádela Mirabal Reyes, Doña Dedé.
Ulloa Hernández eligió la mención de Ciencias Sociales motivado por un profundo interés en las humanidades, la geografía y la historia, buscando comprender las razones que explican el presente y transformar la percepción de su materia en el aula.
“Me impulsa el deseo de transformar la percepción que muchos estudiantes tienen sobre las Ciencias Sociales, ya que a menudo las consideran una materia poco atractiva. Mi propósito es cambiar esa visión mediante una práctica docente innovadora y coherente con las realidades que enfrente como futuro maestro,” afirmó el estudiante.
En su primer año y nueve meses en el Recinto Luis Napoleón Núñez Molina, Cristhofer ha enfrentado retos personales como mudarse de su ciudad natal, pero destaca la satisfacción de conocer nuevas personas, fortalecer sus habilidades tecnológicas y de comunicación, y de desarrollar una mayor comprensión de realidades.
Manifestó que este recinto le brinda valiosas oportunidades para crecer, desarrollarse integralmente, fortalecer sus habilidades y disfrutar de espacios de esparcimiento que enriquecen su formación.
Para Cristhofer, ser estudiante del ISFODOSU representa una gran satisfacción que le ha permitido madurar significativamente, aprendiendo a ser más responsable, disciplinado y consciente de sus metas.
Recientemente, su dedicación fue reconocida con el premio de “Escritor destacado de cuentos en inglés”.
«Lo que más me gusta de mi carrera como educador es la posibilidad de generar un impacto positivo en la vida de otras personas”, agregó Ulloa.
Al hablar sobre la esencia de la enseñanza, Ulloa Hernández subraya que la docencia es una misión de vida que impacta directamente en el futuro y define a un buen educador como una persona empática, capaz de ponerse en el lugar de sus estudiantes. Un profesional comprometido con su vocación que actúa como un faro que ilumina el camino, fomentando la confianza, el pensamiento crítico y el amor por el conocimiento.
Invitó a los jóvenes que desean estudiar educación, a reflexionar profundamente sobre si realmente sienten la vocación de enseñar.
“Ser maestro no es solo una profesión, sino una misión de vida, pues implica impactar los sueños, las metas y la formación de otros seres humanos que te verán como un ejemplo a seguir. Si al imaginarse dentro de un aula se sienten felices y realizados, entonces esa es, sin duda, su verdadera vocación, ”explicó el estudiante.
El estudiante se define como una persona con gran sensibilidad hacia los temas sociales y una firme creencia en Dios que procura actuar siempre con respeto y empatía en todos los ámbitos, cuidando y valorando a las personas cercanas a mí.
El futuro maestro planea continuar su desarrollo académico con especializaciones en Geografía Física y Sociología, demostrando un compromiso continuo con su crecimiento integral y la formación de las futuras generaciones.
EC

