ISFODOSU imparte taller «Buenas Prácticas de Gestión de Riesgos»

por Rafael Paulino
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En el marco del fortalecimiento institucional y la mejora continua, el Departamento de Calidad en la Gestión del Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña, ISFODOSU, impartió el taller «Buenas Prácticas de Gestión de Riesgos», desde su Rectoría.

El evento tuvo lugar en el Auditorio CEREMA y el taller fue impartido por Brenda Zayas, encargada del Departamento de Calidad, bajo el lema central: «El Blueprint del Riesgo Operativo: De la burocracia documental a la toma de decisiones tácticas».

El objetivo del taller fue desmitificar el enfoque tradicional de la gestión de riesgos y dotar a la comunidad académica y administrativa de herramientas prácticas para su aplicación diaria.

Durante su intervención, Zayas contrapuso el «Mito Burocrático» frente a la «Realidad Operativa», la cual busca prevenir pérdidas, reducir reprocesos, proteger los objetivos institucionales y guiar una toma de decisiones eficiente.

La conferencista enfatizó que la gestión de riesgos no es un documento de cumplimiento, sino una herramienta diaria para la toma de decisiones.

“Los mejores controles son difíciles de omitir, debiendo ser claros, consistentes y verificables; la pregunta clave nunca es si se tienen controles, sino si se cuenta con evidencia científica y verificable de que estos funcionan adecuadamente”, explicó Zayas.

La expositora presentó la estructura sintáctica obligatoria que debe seguirse, la cual se compone de la suma de una causa más un evento, lo que da como resultado una consecuencia. En este sentido, la causa representa el origen o la debilidad, respondiendo al porqué podría ocurrir, como la ausencia de validación. El evento es lo que sale mal, como un registro incorrecto. Por último, la consecuencia es el impacto directo al negocio, como el impacto negativo en los reportes institucionales.

“Identificar correctamente cada elemento de este ciclo permite diseñar la respuesta institucional adecuada. La causa define con precisión el control preventivo a construir, como la implementación de un bloqueo automático de sistema, mientras que la consecuencia define directamente el control correctivo a preparar, como un protocolo formal de rectificación de datos”, agregó Zayas.

Zayas expresó que el control detectivo busca identificar el evento cuando está ocurriendo o recién ocurrió mediante auditorías y reportes de conciliación. El control correctivo se encarga de reparar el daño tras la consecuencia a través de planes de contingencia o la restauración de respaldos.

Asimismo, enfatizó sobre la necesidad apremiante de migrar de controles débiles, que son informales, reactivos y dependientes de la memoria o la voluntad humana, hacia controles fuertes, caracterizados por ser automáticos, diseñados dentro del proceso mismo, independientes del factor humano, consistentes y con evidencia verificable.

Zayas dejó claro que un control no es eficaz solo por existir en un papel. Para alcanzar la eficacia, debe superar cinco filtros críticos: si se ejecuta siempre, si funciona consistentemente, si reduce realmente la probabilidad o el impacto, si deja evidencia verificable y si cuenta con un responsable claramente asignado. También se recordó que un control eficaz no elimina totalmente el riesgo, ya que siempre existirá un margen de riesgo residual.

Para finalizar la jornada, la expositora hizo un llamado de atención sobre los tres filtros de ceguera operativa que suelen afectar a los equipos de trabajo. El primero es el sesgo de normalización, bajo la premisa de que eso siempre ha pasado y nunca ocurre nada, lo cual normaliza las debilidades hasta que ocurre un incidente grave. El segundo es el sesgo de exceso de confianza, que asume que aquí nunca pasa eso, olvidando que la ausencia histórica de incidentes no significa que el riesgo deje de existir. El tercero es el sesgo de dependencia individual, resumido en la frase de que solo fulano sabe hacerlo, lo cual confunde la experiencia de una persona con un control estructural, generando un alto riesgo operativo para la institución.

EC

 

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