La estudiante Ruth Esther Ramírez Encarnación se encuentra cursando el tercer año de la Licenciatura en Educación Primaria Segundo Ciclo en el recinto de ISFODOSU en San Juan, Urania Montás, UM.
Eligió el ISFODOSU porque lo considera un referente en nuestro país que se especializa en formar docentes de calidad, destacando la fortaleza de su sistema de prácticas docentes.
“Ser estudiante del ISFODOSU ha marcado mi vida de manera muy positiva, he desarrollado habilidades que me han servido tanto para mí vida profesional como personal, a mejorar mis relaciones con los demás y pensar siempre en el impacto que tienen mis acciones en la vida de los demás”, dijo Ramírez.
Su motivación para elegir el Segundo Ciclo de Primaria es la oportunidad de trabajar con niños de 9 a 12 años, una fase importante para el desarrollo del pensamiento abstracto y la formación de su identidad y valores.
“Desde muy joven sentí la vocación de ser docente, amaba poder ayudar a mis compañeros de clases a comprender algún contenido que se les hiciera difícil, de igual manera con mis dos hermanos más pequeños. Está vocación fue impulsada por docentes tanto en nivel primario como secundario que creyeron en mí y fueron mi ejemplo a seguir, motivándome siempre a seguir dando lo mejor”, agregó Ruth Esther.
A lo largo de su carrera, Ruth ha superado retos como las cargas académicas gracias a su organización. Su dedicación ha sido reconocida con múltiples honores, incluyendo: un alto índice académico, ser ganadora en las Olimpiadas de Matemáticas entre recintos, y participación en la Movilidad Estudiantil de corta estancia en 2024.
“Ser estudiante de ISFODOSU en este recinto, para mí, significa mantener siempre un alto grado de compromiso, responsabilidad y amor por la enseñanza”, afirmó Ramírez.
Expresó que una experiencia que le marcó su trayecto fue en los primeros cuatrimestres de la carrera, cuando tuvo una docente que un día al llegar al aula sintió a los estudiantes un poco desanimados, y les motivó a desarrollar un diálogo para compartir sus preocupaciones y fortalecer la solidaridad del grupo, ese día, y que luego del diálogo, les recordó lo afortunados que son y las grandes habilidades que tienen, identificando en cada uno su gran potencial, lo cual, cambió el día de todos y la manera en que se veían a ellos mismos.
Aseguró que lo que más me gusta de su carrera es poder tocar esa parte humana de los estudiantes y aportar a su desarrollo integral.
“Un buen educador es esa persona cercana con sus estudiantes, que toca su parte humana, es empático, ama enseñar y lo hace con paciencia, de igual manera se actualiza en sus conocimientos para guiar a los estudiantes a construir aprendizajes significativos, fomenta la creatividad, la participación y pensamiento crítico en las personas a quienes enseña, motivándolos siempre a ser mejores”, agregó.
Ramírez tiene 20 años, es oriunda de Maguana Arriba y reside en la Residencia Estudiantil Femenina del Recinto UM, como un brillante ejemplo de compromiso y vocación docente
La estudiante se define como una persona responsable, disciplinada y empática, cualidades que, sumadas al apoyo familiar, asegura la han llevado a la excelencia académica.
Se identifica con la frase: «Lo que sabemos importa, pero quiénes somos importa aún más» y aconseja a los futuros docentes a no desanimarse y a entender que tienen el potencial para ser parte del cambio en el sistema educativo.
Ramirez realizó sus estudios iniciales y primarios en la escuela Prof. José Altagracia Mateo Luciano, en la Comunidad de Maguana Arriba, y sus estudios secundarios en el Liceo Maguana Abajo, ambos en el distrito municipal Las Maguanas – Hato Nuevo, en la provincia de San Juan.
Sus planes futuros incluyen especializarse en Matemática y, posteriormente, cursar una maestría.
EC





