RAMÓN LEBRÓN HERNÁNDEZ, EGRESADO DEL UM:

por Rafael Paulino
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“ISFODOSU es un referente sin manchas en la formación y para mi es un verdadero honor formar parte del accionar docente”.

Ramón Lebrón Hernández nació en La Florida, se crió en el municipio de Yaque, Bohechío, provincia San Juan de la Maguana y se define como un hombre sencillo, humilde y con esencia, transmitiendo cada día estas características a sus tres hijos.

Recuerda su niñez como una época fantástica, llena de aventuras, valores y buenas costumbres, donde creció con ambos padres, quienes le enseñaron que la familia es una especie de buró consultivo, en el que siempre hay una razón para reír, valorando cada momento, bajo la unión, que es lo más importante en un infante.

“Aunque soy el mayor de mis hermanos y me convertí en adulto prematuro, bajo las responsabilidades que me tocó asumir, doy gracias a Dios, porque eso me convirtió en una persona autodidacta, apasionado por el buen hablar, el respeto a las leyes y costumbres implantadas en el seno de la sociedad”, refiere Lebrón.

Realizó sus estudios primarios en la Escuela Buena Vista y los secundarios en el Liceo de Yaque. Antes de finalizar el bachillerato, había escuchado la buena formación que impartía el ISFODOSU y, por razones económicas y de tiempo decidió inscribirse, decisión que en gran parte le cambió la vida por completo.

A los 20 años de edad ingresa a esta alta casa de estudios, en el recinto Urania Montás, UM, queriendo como primera mención matemáticas, pero en aquel entonces al no estar disponible optó por Básica, segundo ciclo, destacándose considerablemente en esta especialidad.

“A pesar de todas las vicisitudes que un estudiante universitario pasa, ISFODOSU significa en mi vida calidad y cada suceso hoy en día lo recuerdo con cariño y gratitud, porque fue una marca para bien y en la actualidad algunos de mis compañeros de clase son mis mejores amigos”, cuenta con entusiasmo Ramón.

Culminó sus estudios en el año 2014 y a partir de ahí ha continuado su formación, realizando licenciaturas, maestrías, decenas de cursos y diplomados; tiene contemplado un doctorado en investigación y ha impartido docencia desde inicial hasta el antiguo 8vo. grado.

Ha obtenido varios reconocimientos, tanto del ISFODOSU como de la Escuela Buena Vista de Yaque, donde tiene laborando 8 años y ocupa actualmente el cargo administrativo de subdirector y también es presidente de la Asociación Dominicana de Profesores en el municipio Bohechío, por segundo período consecutivo.

En su tiempo libre disfruta del dominó, participando en varias competencias municipales y provinciales y varias de sus frases favoritas son: “Dios es bueno, todo el tiempo”, “No permitas que nadie te robe tu sueño, sé tu propio jefe”, “Don’t worry, be happy” y “las cosas no son comienzan, sino como terminan”.

El docente define a ISFODOSU como un referente sin manchas en la formación y para él es un verdadero honor formar parte del accionar docente, resaltando que en la institución no se pone nota, hay que ganársela, por eso mantiene su nombre y la calidad impregnada en cada uno de sus egresados, pues el que educa para la vida y lo hace de forma íntegra, es un buen educador.

“A todos los jóvenes que están leyendo esto les aconsejo que luchen por sus sueños y que si deciden formarse, no lo hagan pensando solamente en el dinero, porque la docencia es un sacerdocio y una excelente plataforma para poder servir, una vía de llegar a la gente, para ayudarle y conocerle. Y, por supuesto, vengan a formar parte de ISFODOSU en cualquiera de sus seis recintos, que es la experiencia pedagógica”, culmina Ramón.

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