La directora de Bienestar Estudiantil, del Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña, ISFODOSU, Mtra. Rossely Alcántara Piña, expuso que la transición educativa no es solo un cambio de nivel, sino también una reconfiguración de identidad, autonomía y sentido de pertenencia, atravesada por tecnología que redefine la experiencia de aprender.
Las afirmaciones fueron hechas durante su ponencia titulada “Vivencias estudiantiles en la transición de la secundaria a la universidad en entornos híbridos mediados por inteligencia artificial”, como parte del contenido en su tesis doctoral validada en un escenario científico internacional y evidencia una articulación entre producción científica y escenarios de divulgación académica de alto nivel.
“El tema surge de una preocupación investigativa muy contextualizada: entender los procesos de adaptación académica y emocional de los estudiantes en entornos educativos marcados por la digitalización. Mi intervención se centra en un tema emergente relacionado con la intersección entre neuropsicología, transición educativa e inteligencia artificial. Aporta una perspectiva innovadora dentro del conjunto de investigaciones presentadas”, expresó la Mtra. Alcántara.
La investigadora explicó que la relevancia del estudio se basa en tres dimensiones claves: mejorar la formación integral de los futuros docentes desde un enfoque emocional; diseñar estrategias de apoyo al estudiante basadas en evidencia científica; y la incorporación crítica y ética de la inteligencia artificial en los procesos educativos.
Además, mencionó que la investigación ayuda a entender los retos actuales de la educación superior en contextos híbridos, donde lo humano y lo digital se combinan en dinámicas complejas que cambian las experiencias de enseñanza y aprendizaje.
En este sentido, afirmó que el impacto potencial de su investigación radica en su capacidad para guiar políticas institucionales, rediseñar prácticas docentes y mejorar los programas de bienestar estudiantil en las universidades.
“Entre los principales hallazgos de la investigación destaca que la transición educativa necesita un apoyo sistemático que no sea solo académico, sino también emocional. Los entornos híbridos amplían oportunidades, aunque también crean nuevas brechas adaptativas. La inteligencia artificial, cuando se usa de manera ética y pedagógica, puede ser un mediador poderoso del aprendizaje, pero nunca un sustituto del vínculo humano”, indicó la académica.
Al final del encuentro, Alcántara expresó su gratitud por la oportunidad de presentar su investigación y habló sobre su experiencia en el congreso.
“Participar en este congreso fue estar en un espacio donde las ideas no solo se presentan, sino que dialogan, se cuestionan y se transforman. Investigar, en esencia, es una forma rigurosa de preguntar al mundo cómo puede ser mejor y asumir el compromiso de construir respuestas”.
La presentación del resumen de la tesis doctoral fue realizada en el marco del Primer Congreso Internacional de Investigación e Innovación Educativa 2026, organizado por la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD, en el que se compartieron investigaciones e innovaciones para mejorar la calidad educativa, el desarrollo científico y la creación de redes de colaboración entre instituciones.
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