Arelis García Tati es ingeniera en sistemas y computación de formación; realizó la habilitación docente en el recinto del ISFODOSU en Licey Al Medio, Santiago, Luis Napoleón Núñez Molina, LNNM, decisión que le cambió la perspectiva de la vida, para desempeñarse como docente. Acompáñanos para conocer más detalles.
Desde pequeña, Arelis demostró su dedicación, entusiasmo, responsabilidad, empatía, curiosidad e inquietud, en un ambiente de cariño, juegos y risas, propias de la edad.
“Me considero una mujer emprendedora; trabajadora, amistosa, en constantes deseos de superación, empática, organizada, comprometida con mi familia y la preparación académica, siempre con disposición de colaborar con los demás”, cuenta la docente.
Ingresó al sistema educativo dominicano en el año 1998, con la idea de desempeñarse como maestra en el área de informática educativa, para compartir conocimientos con aquellos docentes que se encontraban en el proceso de enseñanza y colaborar en los procesos educativos en los estudiantes.
Lleva poco más de 27 años impartiendo diversas asignaturas en el Recinto LNNM, por ejemplo Tecnología de la Información y Comunicación Aplicada a la Educación, en todos los grados y otras dentro del Diplomado de Tecnología Educativa.
“Ser docente del ISFODOSU, específicamente en este recinto, significa asumir con compromiso la formación de futuros profesionales, demostrando empatía hacia los estudiantes y guiándolos en el desarrollo de las competencias digitales necesarias para su desempeño profesional, en coherencia con los valores y la misión institucional”, afirma la Mtra. García.
García Tati, cuenta con emoción y orgullo, cómo logró que una joven estudiante cambiara su forma de vestir, a través de la socialización y hablándole del perfil profesional.
“Tuve una estudiante que usaba un arete en la lengua. Al darme cuenta, comencé a hablar sobre el perfil docente y pedí a todos los alumnos que leyeran sobre el tema. Luego, me acerqué a la alumna de manera amistosa y conversamos sobre el tema y sus posibles riesgos. La estudiante cambió su forma de vestir y en su tesis, expresaba que yo había influido en su cambio de actitud y que lo que logró con ella, ni su madre lo había conseguido”, narró conmovida la Mtra. García.
Tiene un doctorado en Educación y varias maestrías realizadas en distintas universidades nacionales e internacionales y, como para ella aprender no pesa, en la actualidad está realizando 3 diplomados: uno en el ISFODOSU y dos en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD.
Se identifica con la frase “Yo sola no puedo cambiar el mundo, pero puedo lanzar una piedra a través del agua para crear muchas ondulaciones”, de la Madre Teresa de Calcuta.
“Lo que más me gusta de la carrera es la posibilidad de compartir mis conocimientos con otras personas y reconocer que he contribuido al desarrollo de sus destrezas digitales. En el ISFODOSU, soy una persona que se esfuerza y se entrega a lo que hace, buscando cada día ser mejor docente para poder servir con mayor calidad”, relata Arelis García Tati.
De igual manera, ha impartido clases en la Universidad Abierta para Adultos, UAPA, se desempeña como asesora y facilitadora en el nivel de postgrado, específicamente en la Maestría en Gestión de Tecnología Educativa. Asimismo, ha desempeñado esos mismos roles en el Instituto Superior de Estudios Educativos Pedro Poveda, ISESP y en la Universidad Tecnológica del Cibao Oriental, UTECO.
Por su valioso desempeño como docente y contribución al desarrollo en la UAPA, recibió un reconocimiento por la calidad y excelencia académica durante 10 años en el año 2021. Nuevamente fue reconocida en el año 2025.
“Un buen educador es una persona que se entrega con vocación y compromiso a su labor como educador, que se esfuerza constantemente por lograr que sus estudiantes no solo aprendan, sino que desarrollen un aprendizaje autónomo que les permita afrontar con seguridad y criterio los desafíos de su vida cotidiana”, culmina Arelis.
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