Servidora pública desde el 2004, proveniente de una familia de la Provincia de San Juan, Francisca Magnolia Rodríguez habla del ISFODOSU como el lugar ideal para trabajar en esta vida y en la siguiente.
Estudió Educación porque se proyectó de cara a una alternativa de crecer personal y profesionalmente. Educando a otros y de aportar profesionalmente a la mejoría de los demás. Cursó sus estudios del bachillerato en el Liceo Juan Pablo Duarte, una parte, y otro ciclo en el Colegio San Gabriel.
“Si volviera a tener que elegir un lugar de trabajo, escogería al ISFODOSU”.
Reconocida recientemente con mención de honor por haber sobrepasado 21 años de antigüedad en el servicio por el ISFODOSU, Francisca define la institución como un lugar de ganar-ganar.
En casi 22 años de servicio en la entidad estatal, Francisca ha visto el ISFODOSU transformarse desde una mediana escuela normal de profesores a una gran universidad formadora de profesionales en todos los niveles. Dice que “era muy diferente a como es ahora y había que hacer de todo para que las cosas tuvieran un resultado”.
En 2004, su trabajo era como auxiliar administrativa y financiera, colaborando con las acciones de apoyo junto a sus compañeras, Ivelisse y Olguita, con quienes rememora sus días de inicio en el anteriormente llamado “Recinto de Educación Física”, hoy Eugenio María de Hostos.
Durante sus años en el ISFODOSU, ha laborado para el área administrativa y financiera, recursos para el aprendizaje, servicios generales y actualmente se desempeña como auxiliar administrativo en la División de Registro Académico del Recinto EMH.
Francisca recuerda sus días como estudiante de Educación Inicial en el ISFODOSU, específicamente en el Recinto Félix Evaristo Mejía. FEM. de Santo Domingo, donde se graduó en el año 2012, con mención de honor, CUM Laude.
Realizó su tésis de grado enfocada en la psicomotricidad de niños en el nivel inicial a raíz de los hallazgos encontrados en la pasantía de práctica docente que cursó en la Escuela Antonio Duvergé del Sector Honduras.
Recuerda con cariño y felicidad sus días como estudiante en el Recinto FEM y recuerda con cariño algunos de los maestros con los que desarrolló una estrecha relación.
Perteneció al coro de su recinto, donde compartió sus dotes de cantante y bailarina. Anterior a su ingreso a ISFODOSU, Francisca Magnolia Rodríguez, fue estudiante de Periodismo en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD.
Resalta el rol de relevancia que tiene la institución académica en su vida y en la de muchos empleados que durante años han permanecido dentro del cuerpo de recursos humanos que laboran día a día para ISFODOSU.
Actualmente como Auxiliar de Registro Académico sus labores incluyen el resguardo del archivo histórico de los libros y los expedientes que contienen los datos de los estudiantes y egresados que han forjado su formación en esta sede universitaria. También la licenciada Rodríguez es el guardián de los registros de firmas, calificaciones y asignaturas cursadas y en curso.
Dedica mucho tiempo al cuidado de sus plantas en casa, y emprende como decoradora de eventos y desayunos personalizados. Sus 3 hijos, Noemi, Juan Marcel y Levis, son sus soles, nos indica Francisca, quien también es abuela.
“Para mi, ISFODOSU es como la universidad de aprender una carrera, de aprender como ser humano, y codearse de gente de valores y de respeto”, concluye Francisca, a quien los estudiantes llaman cariñosamente “tía Fran” en los pasillos de la sede universitaria del ISFODOSU en Santo Domingo.
FPG








