Nuestro docente Hirrael Hilario Santana, es oriundo de San Pedro de Macorís donde aún reside. Ingresó al ISFODOSU a sus 29 años, en el 2019, un momento que marcó el inicio de su compromiso formal con la educación superior.
Durante estos 6 años como docente en el ISFODOSU, impartiendo las asignaturas de Investigación Educativa, e Investigación Acción y Pedagogía Social, ha logrado guiar a sus estudiantes en el arte de la reflexión crítica y la aplicación práctica del conocimiento, también ha vivido un período de crecimiento constante.
“Ser docente en el Recinto Juan Vicente Moscoso de nuestro ISFODOSU significa ser parte de un legado vivo de transformación educativa en mi alma mater. Representa la oportunidad de honrar mis raíces mientras inspiro a la próxima generación de educadores a enfrentar los desafíos de la educación dominicana con compromiso”, expresó.
Destacó que ser docente le ha marcado profundamente, reforzando su sentido de propósito y pertenencia. “He aprendido a valorar la diversidad de experiencias de mis estudiantes, lo que ha pulido mi empatía y me ha impulsado a evolucionar como docente”, dijo el maestro Hilario Santana.
El profesor ha ganado concursos y premios, como el primer lugar en el Concurso Nacional de Investigación Educativa, auspiciado por el Instituto Nacional de Formación y Capacitación del Magisterio, INAFOCAM, y la Asociación Dominicana de Profesores, ADP, al presentar una investigación sobre un modelo explicativo de rendimiento escolar en matemáticas, titulado “Relaciones e influencia de los factores afectivos, cognitivos y sociodemográficos en el rendimiento escolar en Matemáticas” en el 2018. En ese mismo año obtuvo el Premio Pushpa I. Bangdiwala, otorgado por la Universidad de Puerto Rico, un reconocimiento a la excelencia en la aplicación de principios y métodos estadísticos en su tesis de maestría “Relaciones entre inteligencia lógica, actitudes, género, estatus socioeconómico y rendimiento en matemáticas en estudiantes de secundaria del Municipio de San Pedro de Macorís”.
Su vocación por la educación fue sembrada por su madre, quien siempre soñó con verle como profesor y por eso, lo enviaba junto a su tío, un apasionado docente de Ciencias Sociales, el cual, lo enviaba como su sustituto a la escuela mucho antes de que siquiera considerara estudiar educación y que esas experiencias tempranas le revelaron el impacto transformador de la enseñanza.
El maestro, se define como un hombre trabajador, responsable y visionario, que sueña cada día con contribuir al avance de mi país.
“Mi mayor anhelo es construir un futuro más equitativo y próspero para las generaciones venideras, inspirado por los valores de perseverancia y empatía en mis estudiantes”, agregó.
En base a su experiencia, nos cuenta, que los estudiantes suelen llegar el primer día de clases asustados, un poco nerviosos por lo que han oído de él como maestro. “Ese susto viene sobre todo porque uso herramientas digitales para detectar plagio o un uso excesivo de IA en sus trabajos; al inicio, les resulta difícil aprender a citar como se debe, utilizando las Normas APA 7a edición y a poner las ideas en sus propias palabras. Sin embargo, con el tiempo, me buscan para darme las gracias, porque al final ven cómo eso les hace más críticos, más auténticos en lo que escriben y piensan”, explicó.
Lo que más le gusta de su carrera es el privilegio de presenciar el «momento wow» en sus estudiantes, el cual, describe como ese instante en que conectan el conocimiento teórico con su realidad y lo siente como una recompensa intangible que hace que cada esfuerzo valga la pena.
Para él, un buen educador es un catalizador de potenciales: un ser que inspira a sus estudiantes a dar lo mejor de sí, a perseguir sus sueños con tenacidad y a descubrir «el elemento» lo que describe Sir Ken Robinson, cómo ese punto mágico donde convergen sus pasiones, talentos y fortalezas únicas. Un buen educador no dicta conocimiento, sino que lo despierta, fomentando la curiosidad y la acción transformadora.
Posee una Licenciatura en Educación Básica, cursada en ISFODOSU, también una Maestría en Educación con énfasis en Investigación Educativa de la Universidad de Puerto Rico y, recientemente finalizó un Doctorado en filosofía de la Educación, Currículo y Enseñanza en la Universidad Caribbean University en Puerto Rico. Además, cuenta con certificaciones en Metodologías Activas de Aprendizaje y Estadística Aplicada a la Educación, Innovación, entre otros.
Ha impartido docencia en el nivel de posgrado la Universidad Central del Este, UCE, y en un programa de Maestría del Instituto Global de Altos Estudios en Ciencias Sociales, IGLOBAL, de la Fundación Global Democracia y Desarrollo, FUNGLODE, experiencias que le han permitido ampliar su perspectiva pedagógica y colaborar en iniciativas de formación continua para educadores.
Participó en el 9o Congreso Internacional del Instituto Dominicano de Evaluación e Investigación de la Calidad Educativa, IDEICE, siendo esta, su primera vez como ponente.
“Estaba algo nervioso, pero tuve una destacada presentación en la que abordé las relaciones entre variables cognitivas y afectivas con el rendimiento escolar en matemáticas en el nivel secundario”, manifestó el profesor.
Como próxima meta, explorará sobre un posdoctorado en Políticas Educativas, para profundizar en estrategias que busquen mejoras del sistema educativo.
Exhortó a los jóvenes interesados en ser docentes, a que abracen la docencia no como una profesión de la cual vivir, sino como una vocación de servicio, también les recomendó que cultiven la resiliencia ante los desafíos, inviertan en su formación continua y recuerden que el verdadero impacto se mide en las vidas transformadas, no en los títulos. Les llamó a que sean curiosos, empáticos y audaces para innovar en el aula.
En su tiempo libre, disfruta leer sobre política, ciencia e historia, temas que le apasionan y le mantienen conectado con el mundo. También disfruta debatiendo temas de política nacional con sus amigos.
EC







